Dejé pasar unos días para publicar tranquilamente este post. Lo cierto es que a Pamela (nuestra compeñera del programa y amiga) la operaron el día viernes de paratiroides y tiroides.
La operación fue un éxito, ella está muy bien y se recupera en forma excelente.
Lo que sí estuvimos mal porque una doctora le dijo que tenía un tumor y si no se operaba se le podía producir metástasis. Nada más equivocado que esa opninión, que si me lo hubieran dicho a mi, seguramente me hubiera desesperado y experimentado una alta dosis de ansiedad. Pamela, con su carácter afable decidió “no hacerse la cabeza”, y esperar la opinión del cirujano. El cirujano observó que la paratiroides estaba muy inflamada y que no tenía nada malo.
Fueron varias las enseñanzas que dejó Pamela en todo esto. Y a mi particularmente porque me dió las fuerzas necesarias para operarme también (tengo indicación desde hace meses para esta operación, pero por otros inconvenientes no me operé y también por decisión mía, el cuicui vió!).
También una reflexión para aquellos médicos que diagnostican en forma equivocada en vez de confirmar el diagnóstico a través de otro profesional, sin medir consecuencias de lo que la opninión equivocada genera tanto en el paciente como en sus familiares y amigos y que puede ser tan peligrosa o peor de lo que realmente tiene.
A veces los médicos enferman a sus pacientes…
Pamela, este es un post dedicado a vos y a tu valiente decisión de operarte.
Te deseamos lo mejor.