Otra vez y como siempre oportuna, una nueva y brillante idea ha salido a la luz luego de algunos meses de que nadie – al menos nosotros, los interesados – nos hubiéramos enterado de la fabulosa idea que ha tenido el IOSPER (Instituto de la Obra Social de la Provincia de Entre Ríos).
La historia es la siguiente: En una nota del El Diario de Paraná (Y en otros medios, como aquí, aquí, aquí y también aquí), se ha dado a conocer que el IOSPER ha adquirido 6 máquinas de diálisis en el año 2007. El destino de esas máquinas tendrá como destino la ciudad de Concordia y la de Concepción del Uruguay, en sus respectivos hospitales públicos (el hospital Masvernat de Concordia y Urquiza de Concepción Del Uruguay). La GENIAL IDEA DEL IOSPER consiste en “ahorrar” los costos de las diálisis.
El costo actual por diálisis en un centro privado es de $240 ($3120 por 13 sesiones diarias). Pero según asesores especializados del IOSPER el costo real es de $120!!!
O sea les están “sobrefacturando” $120 demás en cada diálisis.
Así que la GRAN IDEA es suministrar equipamientos para los pacientes en diálisis de la obra social puedan dializarse en esas máquinas y así obtener $120 de ahorro!.
Esto fue adquirido por licitación pública del IOSPER que se puede ver claramente aquí.
Simplemente GENIAL, SORPRENDENTE, ADMIRABLE la GRAN IDEA que ha tenido esta gente.
Bueno, eso sí, son tan inteligentes que ni siquieran han tenido la necesidad de consultar con pacientes en diálisis que correspondan a la obra social o profesionales con experiencia en este tipo de cuestiones. Pacientes que como en mi caso, soy uno de los más antiguos y tengo el suficiente conocimiento para opinar justamente de ese tema, porque simplemente lo conozco muy bien, debido a que lo he vivido y lo vivo en carne propia.
Señores del IOSPER: En la provincia de Entre Ríos los costos de diálisis son uno de los más económicos de toda la Argentina. Y además con compras de máquinas de diálisis no se soluciona el problema, porque ustedes no están advisorando la realidad de la problemática del tratamiento de hemodiálisis asistida.
En el pliego de condiciones para la llamada a la licitación se pide seis equipos de diálisis y seis sillones. Hasta acá todo bien pero no se habla de TIEMPO DE GARANTÍA, tampoco de PROVISIÓN DE REPUESTOS, tampoco que en caso de desperfecto SE DEBERÁ ATENDER EL EQUIPO EN EL LUGAR A INSTALAR. Realmente pobre la licitación y se ve claramente la falta de PREVISIÓN DE TODO TIPO.
Además hay otras cuestiones a tener en cuenta. Una y fundamental es la CALIDAD DEL AGUA, que debe ser rigurosamente controlada. En segundo lugar está el LAVADO DE LOS FILTROS, que debe hacerse con máquinas lavadoras de filtros que puedan inyectar agua y líquidos de desinfección y enjuague a 1.500 libras de presión (inyectando una jeringa sólo se obtiene un máximo de 5 a 10 libras de presión).
Asimismo es FUNDAMENTAL el uso de GENERADORES ELÉCTRICOS, dado que las unidades ininterrumpidas de energía (UPS) pueden suministrar energía eléctrica durante una determinada cantidad y acotada de tiempo. Con sistemas de generación de energía en modo on-line y en modalidad activa o pasiva.
La calidad de la diálisis también está determinada en la calidad de los descartables que se utilizen durante la diálisis. El uso de sábanas y colchas descartables tiene otro costo. Y el fin de todo esto es evitar la contaminación y la infección cruzada.
Una realidad muy bien sabida por quienes estamos en un centro privado de diálisis es la durabilidad de los catéteres. En un hospital como en el Hospital San Martín la duración de un catéter puede durar un promedio de 15 días, luego de este tiempo tiene más alta posibilidades de infectarse, mientras que en un centro Fresenius Medical Care puede durar hasta dos meses y más. El uso de material descartable como por ejemplo el uso de parches esterilizados y toda la técnica desarrollada para la colocación del mismo, es lo que hace la diferencia. El establecimiento de estándares y control de calidad es un costo adicional que sólo se realiza con inversiones.
Además el mayor costo es la compra de insumos, que en el caso de empresas como FMC, Baxter, etc., son fabricados por ellos mismos, mientras que el estado sólo se comportaría como un intermediario en el caso supuesto de ser proveedor de servicios de diálisis. El costo total sería finalmente más elevado que su similar privado.
Esto me hace acordar a la época que el ex-gobernador de Entre Ríos, el Dr. Sergio Alberto Montiel, quiso competir con las empresas telefónicas embarcando al estado en una inversión caprichosa. El “análisis” de la cuestión lo había realizado un pasante que trabajó durante algún tiempo en una empresa telefónica. Incluso se convocó a empresarios locales en el “gran lanzamiento” que se hizo de este “hito histórico” de tener una empresa de telefonía propia. Por supuesto tuvo el final que tuvo que tener una idea sin muchas luces.
La idea de competir con empresas que fabrican desde la máquina de diálisis, filtros, descartables y hasta los líquidos y concentrados que se usan en diálisis me parece una tomada de pelo.
Otro aspecto importante es el transporte y la calidad de la merienda de los pacientes. Controlar la calidad es una forma de brindar atención de calidad.
Señores del IOSPER: Sí solo se fijan en el costo de las guias y de los filtros de diálisis realizados por el personal de un hospital (donde se podria ahorrar dinero en ese aspecto) están simplemente equivocados. Parecen que ustedes desconocen el concepto de CALIDAD TOTAL que es que como paciente reclamo a diario y se debe brindar a los pacientes en diálisis.
Sumen el costo de una inversión de una infraestructura adecuada (no las que existen en el Hospital San Martín), el costo de sábanas y colchas descartables por diálisis (para evitar una infección cruzada), el costo de material descartable (del cual a veces ni siquiera se cuenta con los mínimos descartables en los hospitales para el uso de todos los días), el costo del transporte (que dicho sea de paso es uno de los más bajos del país), la capacitación de los empleados, técnicos, enfermeros y médicos, la creación de estándares de diálisis (uso, reuso, manejo de material, control, etc), el mantenimiento de las máquinas de diálisis (se debe recambiar cada tanto partes que tienen un degaste natural con el tiempo, para esto se necesitan técnicos especializados), el costo de una infraestructura adecuada (filtros de agua, sistema de energía ininterrumpida, generadores eléctricos) y el mantenimiento de esta infraestructura. Y muchas cosas más que le podría seguir nombrando.
El costo de $120 es un costo exiguo. La única forma de reducir el ingreso de personas a diálisis es la PREVENCIÓN. Si la compra de equipos para los hospitales fue una forma de colaborar, bienvenido sea, si la idea es como atestiguan para el uso de los afiliados al IOSPER y competir con las empresas privadas, es una idea tirada de los pelos.
Y lo digo como afiliado al IOSPER, como paciente en tratamiento de hemodiálisis que quiero que todos los pacientes tengan una mejor calidad. Además tengo los pies sobre la tierra. No se puede embarcar el estado en ideas absurdas de competir con empresas privadas tanto en el aspecto de las comunicaciones como el caso del servicio de diálisis. No se quién metió esa idea, pero desde ya los cálculos señores están completamente equivocados.
Luis Alberto Reyna