En este primer post de este blog vamos a hacer un resumen de lo que fue la entrevista del vocero del CUCAIER (Centro Único Coordinador de Ablaciones e Implantes de Entre Ríos). El motivo fueron la denuncia de los familiares del joven Maximiliano Martinez, fallecido a consecuencia de un grave accidente sucedido en la zona del Thompson de la ciudad de Paraná. El joven luego de unos dias de agonía, falleció debido a importantes traumatismos en la zona craneal, entre otras. Según nos contaba Pablo, los familiares decidieron donar los órganos de este jóven. Pero la Ley Argentina establece que al constantarse la muerte cerebral, debe pasar un período de 6 horas hasta que se vuelva a reiterar el examen para verificar la muerte cerebral. Obviamente una vez detectada no hay forma de que el diagnóstico pueda tener una evolución favorable. La hora de la muerte de este joven se declara a partir de que se diagnostica la muerte cerebral y no cuando se prueba por segunda vez.
Durante estas seis horas, el joven se fue deteriorando cada vez más. Durante ese tiempo se mantiene el ritmo cardíaco del cadaver para poder ablacionarlo luego del segundo testeo. En algunos paises europeos, donde la sociedad acepta de forma más abierta el tema de ablación, no se repite el diagnostico de muerte cerebral.
Este detrimento ocasionó que los órganos evaluados no fuera viables para ablacionarlos, lo que causó la indignación de la familia.
En este estado de shock de la familia se hace muy dificil explicar el porque de que no se pueda ablacionar los órganos. Esto no es la primera vez que sucede y lamentablemente la gente aún no entiende la mecánica de la muerte cerebral y los detalles de la legislación Argentina, leyes que son muy avanzadas por cierto.
Esperamos que la familia, a quienes agradecemos el enorme gesto que han tenido, puedan entender finalmente el porqué no se pudo aceptar la donación de los órganos del joven.